Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA): La historia del Islam está colmada de acontecimientos prodigiosos y divinos que, cada uno a su modo, han marcado el futuro de esta religión celestial. Entre estos eventos grandiosos, el nacimiento de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él) en el corazón del lugar más sagrado de los musulmanes, la Kaaba, ocupa un lugar incomparable. Este suceso único en su género no solo fue un milagro extraordinario, sino que, desde sus albores, anunciaba la elevada posición y el rol vital de este niño sagrado en el futuro del Islam y en la guía de la umma. El presente artículo examina las profundas consecuencias de este nacimiento glorioso sobre el concepto de Imamato y wilayah, así como su papel en la configuración del camino futuro del Islam.
El nacimiento en la Kaaba: una señal de la elección divina
Cuando Fátima bint Asad (PB), la venerable madre de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él), sintió los dolores del parto junto a la Casa de Dios y, por un milagro divino, la pared de la Kaaba se abrió para permitirle la entrada, la humanidad fue testigo de una clara señal procedente del Señor. Este hecho, sin precedentes ni paralelo en la historia de la humanidad —ni antes de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él) ni después de él alguien ha nacido en la Kaaba—, subrayaba desde el mismo instante del nacimiento la posición especial de este bienaventurado recién nacido y lo distinguía de los demás. La Kaaba, el santuario que Abraham (la paz sea con él) erigió para la adoración y el monoteísmo, acogió esta vez el nacimiento de quien sería el abanderado del tawhid y la justicia en la era posterior al Profeta (la paz sea con él y su familia).
El vínculo indisoluble con el Profeta (la paz sea con él y su familia): el inicio del Imamato desde el regazo de la Profecía
El nacimiento de Alí (la paz sea con él) en la Kaaba fue solo el comienzo de una vida plena de bendiciones. Tras su venida al mundo, su destino se entrelazó de modo inseparable con el del Profeta Muhammad (la paz sea con él y su familia). Alí (la paz sea con él) se crió desde la infancia en el regazo del Profeta (la paz sea con él y su familia), bebiendo de la fuente cristalina de la Revelación. Fue el primer hombre en abrazar el Islam y, en todas las etapas difíciles de la misión profética —desde la invitación a los parientes (Yawm al-Indhar) hasta la Noche del Lecho (Laylat al-Mabit)—, permaneció siempre como compañero y apoyo del Mensajero de Dios (la paz sea con él y su familia). Esta educación profética y esta compañía constante no solo le otorgaron un profundo conocimiento de la religión islámica, sino que lo prepararon para asumir la pesada responsabilidad del Imamato y el liderazgo de la umma tras el Profeta (la paz sea con él y su familia). Este vínculo indisoluble fue una consecuencia directa del nacimiento de Su Excelencia con tal majestuosidad, como si Dios, desde el principio, lo hubiera elegido para tan gran misión.
El Imamato y la wilayah: el vínculo del nacimiento en la Kaaba con el liderazgo de la umma
El nacimiento de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él) en la Kaaba trascendió el milagro individual para transmitir un mensaje profundo sobre el concepto de Imamato y wilayah en el Islam. Este acontecimiento constituyó, en realidad, una confirmación divina de la inmaculada pureza, la santidad y la idoneidad innata de Su Excelencia para la sucesión del Profeta (la paz sea con él y su familia) y el liderazgo de la umma. El Imamato, en la visión shií, es un cargo divino designado por Dios y requiere atributos como la infalibilidad, el conocimiento ladunní y la idoneidad absoluta. El nacimiento en la Kaaba fue, en cierto modo, un testimonio de estas cualidades innatas:
Inmaculada pureza y santidad: La Kaaba es un lugar purísimo y sagrado; el nacimiento de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él) en su interior evidencia su infalibilidad y pureza incomparables, libres de toda impureza y pecado. Esta infalibilidad es el pilar fundamental del Imamato.
Conocimiento y sabiduría: La Casa de Dios es la fuente del conocimiento y la sabiduría divinos; quien nace en ella está conectado desde el inicio con la gracia divina. Esto anticipaba desde la infancia la inmensa capacidad científica de Alí (la paz sea con él), a quien el Profeta (la paz sea con él y su familia) denominó «la puerta de la ciudad del conocimiento».
Idoneidad para el liderazgo: Quien nace en la casa del tawhid mantiene desde el principio un vínculo indisoluble con el objetivo principal del Islam: el monoteísmo y la unicidad. Este vínculo lo convierte en la persona más digna para guiar a la umma por el camino recto y prevenir desviaciones.
Numerosos versos del Sagrado Corán aluden a la importancia de la obediencia a los ulil-amr y al lugar del Imamato y la wilayah, que pueden emplearse para elucidar este concepto. Uno de los más relevantes es el Verso de la Wilayah:
«إِنَّمَا وَلِیُّکُمُ اللَّهُ وَرَسُولُهُ وَالَّذِینَ آمَنُوا الَّذِینَ یُقِیمُونَ الصَّلَاةَ وَیُؤْتُونَ الزَّکَاةَ وَهُمْ رَاکِعُونَ»
Vuestro walí (señor y responsable de vuestros asuntos) no es otro que Dios, Su Mensajero y aquellos que han creído; quienes establecen la oración y dan el zakat estando en ruku’.
Este verso, según el consenso de los exégetas shiíes y muchos exégetas sunníes, fue revelado en honor a Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él), cuando, estando en ruku’, entregó limosna a un pobre. Este verso demuestra claramente la wilayah divina de Alí (la paz sea con él), cuya base se asentó desde su nacimiento en la Kaaba.
Las consecuencias del nacimiento en la Kaaba para el futuro del Islam
El nacimiento de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él) en la Kaaba dejó consecuencias profundas y perdurables en el futuro del Islam:
- Fortalecimiento de la posición del Shiísmo: Este acontecimiento es uno de los principales argumentos y pruebas de los shiíes para demostrar el Imamato y la wilayah inmediata de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él) tras el Profeta Muhammad (la paz sea con él y su familia).
Amir al-Mu’minin (la paz sea con él) es una personalidad sobre cuya grandeza, características y elevada posición en el Islam coinciden todas las corrientes islámicas. Puede afirmarse con audacia que Ali ibn Abi Tálib (la paz sea con él) puede convertirse en punto de encuentro, convergencia y cohesión entre las diferentes escuelas islámicas. En todos los tiempos y épocas, las corrientes islámicas —salvo el reducido grupo de los nawasib, que quedan fuera de las escuelas islámicas— han reconocido la elevada y distinguida posición de Amir al-Mu’minin (la paz sea con él), tal como se observa en los libros de ambas tradiciones, shií y sunní. Por ello, Amir al-Mu’minin (la paz sea con él) es el lugar de encuentro y unión de las escuelas islámicas y puede ser fuente de unidad entre los musulmanes.(2)
- Establecimiento de un criterio para el liderazgo: Su nacimiento en la Kaaba ofreció un criterio divino para el liderazgo y la sucesión del Profeta (la paz sea con él y su familia), que trascendía las elecciones humanas.
- Perduración del Islam auténtico: La existencia de un Imam infalible designado por Dios garantizaba la preservación del Islam auténtico y la prevención de su alteración y desviación a lo largo de la historia.
- Inspiración para los buscadores de justicia: La personalidad de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él), acompañada desde sus orígenes por tal manifestación divina, ha sido siempre fuente de inspiración para los defensores de la justicia y los combatientes contra la opresión en todo el mundo.
«Amir al-Mu’minin, en su vida plena de contenido y enseñanzas, colocó en primer lugar la cuestión de la justicia, que en la conducta de Amir al-Mu’minin constituye, puede decirse, la manifestación más destacada.»(3)
El nacimiento de Amir al-Mu’minin Alí (la paz sea con él) en la Kaaba no fue meramente un milagro, sino la manifestación del Imamato divino y el inicio de un nuevo capítulo en la historia del Islam. Este acontecimiento glorioso no solo evidenciaba la elección divina de Su Excelencia para la sucesión del Profeta (la paz sea con él y su familia) y el liderazgo de la umma, sino que forjaba un vínculo indisoluble entre Su Excelencia y la Casa de Dios y, por ende, con la esencia del tawhid y la justicia del Islam. Las consecuencias de este nacimiento han influido eternamente en el curso del Islam y siguen inspirando a los musulmanes, especialmente a los shiíes, en la preservación del Islam auténtico y en la obediencia a la wilayah y al Imamato. El nacimiento en la Casa de Dios fue un testimonio de la veracidad y el carácter milagroso de la existencia de aquel gran hombre divino que surgió del regazo de la Kaaba para mantener encendida hasta el Día del Juicio la antorcha de la guía de la umma.
Notas al pie:
- Sura Al-Ma’ida, aleya 55
- Declaraciones de Su Excelencia el Líder Supremo de la Revolución Islámica de Irán en el encuentro con diversos sectores del pueblo con motivo del aniversario del nacimiento de Hazrat Alí (la paz sea con él) (26/07/2008)
- Ídem
Firoozeh Deldari (investigadora, asesora familiar, activista en medios y redes sociales)
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